origen e historia de la tela

Hablar de la historia de la tela es sinónimo de hablar de la historia de la humanidad. Desde la prehistoria, el hombre ha tenido la necesidad de cubrir su cuerpo para protegerse. Pero con el paso del tiempo, la fabricación de tela fue más elaborada y compleja. En CurioSfera-Historia.com, te explicamos la historia de las telas.

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Origen de la tela

La idea de transformar la fibra vegetal en tejido surgió a finales de la Edad de Piedra, y es un arte casi tan antiguo como la cestería, donde seguramente hay que ver el origen de la tela.

Siendo la fibra textil un elemento frágil, de precaria y difícil conservación, pasto de insectos, del fuego cuando no de su natural decadencia, es muy probable que los restos llegados hasta nosotros sean muy posteriores a sus orígenes.

De hecho, elementos relacionados con el arte del hilado pertenecientes a los momentos finales del Neolítico han sido hallados en distintos puntos de la tierra. Las telas más antiguos conocidos proceden de la península de Anatolia: pedacitos de tela de lana pegados a huesos humanos que datan del 6500 a.C.

Se trata de hilatura de fibra para cuya elaboración se debió emplear la mano a modo de huso, artilugio que se introdujo más tarde y aceleró el proceso textil.

Siendo el color natural del lino crudo el marrón, el hecho de que muchos de los restos hallados en tumbas egipcias de los primeros tiempos sean blancos indica que existía desde el principio una preocupación por el tinte, por el blanqueo de la ropa, y era posible incidir sobre su aspecto y textura.

Las cuatro fibras naturales conocidas en la Antigüedad: lana, lino, algodón y seda, empezaron a sustituir a las pieles cuando el hombre se hizo sedentario. Procedente de la Edad del Bronce suiza se ha hallado tela de lana. Telas de lino egipcio han sido datados en el 5000 a.C.; en la India se ha encontrado tela de algodón del 3000 a.C., y también en Perú.

La seda se conocía en China hace cuatro mil años. Mantos, capas, túnicas, desde Escandinavia a Asia Menor, desde Portugal a China muestran que el arte textil no nació en un lugar concreto. Se originó en muy diversos puntos y culturas a la vez.

La lana fue la primera materia prima ya que la oveja fue uno de los primeros animales domesticados: se sabe que ya estaba estabulado a finales del Neolítico en la parte oriental del Mediterráneo.

A Europa debió de llegar más tarde esta técnica, ya que no se conoce antecedentes anteriores al siglo XIII a.C. En el Antiguo Egipto la tela predominante fue el de fibra de lino: ropas de muy diversa calidad se fabricaban con la fibra procedente del tallo de esta planta.

Historia de la tela en la Antigüedad

Los egipcios consideraban la lana como materia impura con la que no se podían confeccionar vestidos litúrgicos ni atuendo que pudiera entrar en contacto con los rituales sagrados y usos del templo.

En la ciudad caldea de Ur la gente se arropaba con vestidos de lana, pero vestía las estatuas sagradas con tela más fina de lino. El algodón era cultivado en la India hace cinco mil años, como ponen de manifiesto las muestras de tela halladas en Mohenjo-daro dentro de una jarra de plata.

El empleo de fibra vegetal para uso textil se difundió de manera más bien lenta. El rey asirio Senaquerib plantó algodón en el siglo VIII a.C. Para entonces la Grecia Antigüa poseía una industria textil de cierta importancia, iniciada en Creta hacia el primer milenio antes de la era cristiana.

Se sabe que la ciudad de Megara competía en el siglo VII a.C. en el comercio de telas, y que la ciudad de Mileto, en Asia Menor, contaba con un floreciente comercio de este tipo.

En la Atenas de Pericles la mayoría de los tela se fabricaba en casa, importándose los de alta calidad de puntos tan lejanos como Egipto, Tarento, Amorgos, Sicilia, de donde venía la lana tintada, el resplandeciente lino blanco, la rutilante seda, las telas especiales para uso del templo o de la realeza.

El Imperio Romano heredó la infraestructura comercial, industrial y técnica del mundo griego que a su vez había vivido asomado al Oriente Medio y Egipto.

Historia de la tela de seda

El tela o tela de seda es oriental en origen y su uso fue al principio privativo de China e India. Según la tradición china el cultivo del gusano de seda data del año 2100 a.C., momento en el cual empezaría a tejerse el hilo en que se envuelve el capullo.

Desde el principio su fabricación fue monopolio del emperador. Hacia el siglo V a.C. las sederías imperiales trabajaban a pleno rendimiento y existían los carretes de un par de metros de diámetro donde se enrollaban los filamentos.

En tumbas heladas encontradas en lugares de Rusia se han hallado extraordinarias y hermosísimas muestras procedentes de esa época. El comercio de la seda se potenció a partir del año 200 a.C., en que los chinos inventaron un telar de tiro, mejoraron la calidad y se multiplicó la producción.

La seda empezó a salir de China en grandes cantidades, pero no el secreto de su fabricación y procedencia. Hacia el siglo I a.C. el emperador chino organizó la ruta de la seda conectando una serie de ciudades importantes en las que hacían escala las caravanas desde el mar de China hasta los puertos mediterráneos de Asia Menor, cruzando Asia Central.

Fue la primera gran ruta comercial del mundo y sirvió para comercializar todo tipo de productos a escala internacional: porcelana, seda, especias, artículos suntuarios.

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