historia de las plantillas ortopédicas

El invento de las plantillas no es muy antiguo, tal y como las conocemos en la actualidad. Si bien es cierto, que el médico de la Antigua Grecia Hipócrates inventó un calzado especial para evitar las durezas, no se puede equiparar con lo que hoy conocemos. En CurioSfera-Histora.com, nos gustaría explicarte la historia de las plantillas ortopédicas, quién las inventó, su origen y evolución.

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Origen de las plantillas

Los historiadores indican que los griegos utilizaron plantillas ortopédicas de hierro forjado y que los antiguos romanos dieron mucha importancia a los cuidados del pie. Pero no es apropiado hablar de plantillas en el sentido moderno del término en relación con aquellas civilizaciones.cuál es el origen de las plantillas

De hecho, tardaron en aparecer, aunque con una salvedad. Las botas de cazador de los siglos XVII y XVIII, añadían a la parte interior de la suela una especie de recorte de vellón o guedeja de lana de oveja.

Quién inventó las plantillas

El inventor de las plantillas es el zapatero norteamericano William Scholl en 1904. Es el mismo que inventó el callicida. El Sr. Scholl, desde su adolescencia se había sentido atraído por el mundo de los pies y se dedicaba a inventar parches para juanetes e idear sistemas caseros para solucionar los problemas de callos y durezas.

cuándo se inventarón las plantillas año 1904
William Scholl es el padre de las plantillas actuales

Como sus padres tuvieron trece hijos, el joven William se tomó en serio el trabajo de remendar los zapatos de la familia, y tanta habilidad mostró que todos los convecinos buscaban sus servicios, llegando así a perfeccionar el oficio.

Como zapatero de cierta reputación, Scholl se trasladó a Chicago, donde vio todo tipo de problemas de pie: ojos de gallo y de pollo, callos, pies planos, juanetes y adrianes, que achacaba a un calzado inadecuado o a una escasa atención a esa parte del cuerpo por la Medicina tradicional.

En Chicago Scholl vendía zapatos durante el día y por las noches asistía a la escuela de Medicina, donde se graduó en 1904. Fue entonces cuando patentó sus primeras plantillas para el arco del pie, y tan grande fue su aceptación que pronto se convirtió en una industria.

Scholl no paró nunca de investigar. En 1915 publicó un libro pionero en su especialidad: El pie humano; su anatomía, deformidades y tratamiento, y un año más tarde lanzó al mercado su Diccionario del pie.cronología historia de las plantillas ortopédicas

Para colocar un producto tan singular recurrió a la publicidad, que en el primer tercio del siglo XX era recurso infalible para el éxito. Con su campaña publicitaria logró implantar en el ánimo de la gente la necesidad de cuidar tan importante pieza del cuerpo como eran los pies.

No obstante lo bien planeado de su campaña, Scholl no estuvo al margen de ciertos problemas. Como en sus anuncios mostraba un pie desnudo, algunas sociedades de buenas costumbres pusieron el grito en el cielo. Se consideraba indecente mostrar en su desnudez parte tan particular del cuerpo.

Pero no se amilanó por eso, sino que reaccionó patrocinando en 1916 un singular concurso. «El pie de la Cenicienta». Se premiaba al par de pies femeninos más perfectos y mejor cuidados de América, lo que atrajo a gran número de mujeres deseosas de poseer tan raro título.

Los pies ganadores eran luego mostrados y su contorno se publicaba en la prensa del país, invitando a todas las mujeres a comparar sus propias medidas con las de los pies ganadores.

La publicidad estribaba en el siguiente hecho: a los pies que no salían airosos en la prueba o aspirantes a la perfección se les recomendaba utilizar las famosas plantillas del doctor Scholl, que se vendían en zapaterías, farmacias y grandes almacenes en pequeños paquetes amarillos y azules.

Evolución de las plantillas

Aunque un invento así no parece que admita muchos cambios, hubo evolución en el mundo de las plantillas, no tanto en su diseño y concepción como en el empleo de materiales. No fue Scholl el único en crear y perfeccionar este artículo ortopédico:

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  • En 1927 aparecieron las plantillas de aleación ligera,
  • En 1937 las plantillas de madera rebajada que alojaban al pie de manera firme y le procuraban un más cómodo encaje en el zapato.
  • En 1959 se dio un gran paso con el invento de las suelas en estratificado de poliéster
  • En 1983 los laboratorios franceses Erca lanzaron las suelas con plantillas antichoque en sorbotano, material revolucionario que absorbe el 95 por ciento de los choques al caminar.
  • En 1985 vinieron las plantillas contra el sudor, eliminadoras de malos olores.

Las cosas habían cambiado desde que en 1968 muriera William Scholl, cuyas últimas palabras fueron: “Muchos se jactan de no olvidar una cara en toda su vida; yo les aseguro que no olvido nunca un par de pies tras haberlos visto una sola vez.”

No hará falta decir que plantilla es forma diminutiva de planta, en alusión a la del pie. Echar plantillas a zapatos o medias era uso corriente en el siglo XIX, bien para tapar agujeros o bien para que la implantación del pie dentro del calzado fuera más ajustado en unos casos, y más cómoda en otros.

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