Saltar al contenido
CurioSfera Historia

Batalla de Sadowa o Königgrätz

La batalla de Sadowa o batalla de Königgrätz tuvo lugar el 3 de julio de 1866 dentro del marco de la guerra de las Siete Semanas. Este combate enfrento al ejército de Prusia con los ejércitos austríaco y sajón. La mejor táctica y armamento fue decisivo en la victoria de Prusia en este enfrentamiento. En CurioSfera-Historia.com te contamos la historia de la batalla de Sadowa.

No te pierdas la batalla de Inkerman de 1854

Los datos de la batalla de Sadowa

  • Fecha: 3 de julio de 1866.
  • Lugar: Cerca de la población Königgrätz y la actual Sadová, República Checa.
  • Combatientes: Prusianos contra austríacos y sajones.
  • Unidades: El ejército prusiano contaba con 225.000 hombres. Las fuerzas austríacas y sajonas disponían 230.000 soldados.
  • Objetivo: El dominio y control de Alemania.
  • Resultado: Las tropas prusianas vencieron la batalla de Sadowa.
  • Personajes protagonistas: El general prusiano Helmuth von Moltke, y el general Ludwig von Benedek por parte austro-sajona.
  • Bajas: 9.000 muertos y heridos en el ejército de Prusia. Por parte del ejército aliado 20.000 muertos y heridos, y 20.000 prisioneros.
  • Consecuencias: La derrota austríaca supuso la firma del Tratado de Praga, en el que Austria se excluía de los asuntos alemanes y reconocía el dominio prusiano en la Con­federación de Alemania del Norte. Esto aceleró el proceso de unificación alemán.

Antecedentes y contexto

La victoria de Prusia sobre Dinamarca en 1864 su­puso la incorporación a Rusia de las provincias de Schleswig y Holstein. Poco después, Austria lideró una coalición que incluía Baviera, Sajonia y Hannover para hacer frente a la expansión prusiana y equilibrar una alianza italoprusiana.

Era evidente que la amenaza de la guerra era inminente. Al mando del general Helmuth von Moltke, las fuerzas prusianas se movilizaron y se prepararon para desplegarse en junio de 1866. La acertada estrategia del Estado Mayor prusiano enseguida dio frutos.

motivos batalla de Königgrätz
El general Helmuth von Moltke y el general Ludwig von Benedek

Moltke recurrió a seis líneas de ferrocarril distintas para concentrar tres ejércitos en un arco de 500 kilómetros en Bohemia. Mucho más lentos, los austríacos se vieron sorprendidos.

Dado que no esperaba un movimiento y una concentración tan rápidos de las fuerzas de su oponente, el general austríaco Ludwig von Benedek sufrió una serie de derrotas locales antes de situar a sus fuerzas entre las ciudades de Sadowa y Kómggrátz.

Su despliegue fue más propio del siglo XVIII que del XIX. Los austríacos se desplegaron de espaldas al río Elba, con el flanco derecho en terreno bajo y el izquierdo virtualmente desprotegido.

Esta posición no era adecuada para sus líneas de retirada, y sus reservas estaban demasiado cerca de las fuerzas principales. Por tanto, se colocaron en una posición que permitiría a los prusianos rodearles si les localizaban y atacaban con rapidez.

Benedek ganó fama al salvar al ejército austríaco después de la derrota en Solferino (1859). Ahora mandaba una fuerza desmoralizada y poliglota con casi un 60 % de eslavos. A estos soldados no les importaba demasiado una guerra para decidir quién se iba a convertir en el amo de Alemania.

Estrategias y tácticas

Las estrategias austríacas eran claramente inferiores a las prusianas, lo que llevó a Benedek a mostrarse pesimista sobre las oportunidades de Austria de ganar la guerra. Ya había solicitado a su emperador que pidiese la paz y no fue escuchado. Se encontraba en una posición difícil, mal informado y mal armado.

Moltke necesitaba ganar una guerra rápida para mantener a Francia neutral y compensar las largas líneas de abastecimiento desde Prusia. El 2 de julio, sus exploradores localizaron a los austríacos en medio de una intensa tormenta.

Moltke planeó avanzar a la ma­ñana siguiente con sus tres ejércitos y cortar la retira­da de los austríacos con su caballería. Sí todo salía se­gún sus planes, podría destruir al ejército de Benedek, a pesar de que ambas fuerzas contaban con un nú­mero aproximado de 250.000 hombres cada una.

No obstante, como el propio Moltke observó en una ocasión, ningún plan sobrevive al primer con­tacto con el enemigo.

La batalla

En la mañana del 3 de julio de 1866 el general prusiano Helmuth von Moltke dio la orden de atacar a sus tres ejércitos. Había comenzado la batalla de Sadowa o batalla de Königgrätz.

Primer ataque

Debido a un fallo en sus comunicaciones telegráficas, el Segundo Ejército no re­cibió las órdenes de atacar y, por tanto, no atacó. A media ma­ñana, la artillería austríaca había logrado contener a los otros dos ejércitos prusianos, que apenas ganaron terreno a excepción de una zona boscosa en el cen­tro conocida como Swiepwald.

quién ganó la batalla de Königgrätz

Para recuperar los bosques, los austríacos decidieron contraatacar avanzando directamente hacia la sóli­da infantería prusiana armada con fusiles de retro­carga. Estas armas de fuego eran conocidas como fusiles de aguja (un tipo de fusil de cerrojo). Estas modernas armas permitieron a los prusianos dispersarse, disparar tumbados en el suelo y permanecer ocultos.

A mediodía, los austríacos resistían heroicamente. Habían sufrido un ataque feroz y sangriento, pero no mostraban intenciones de retirar­se. No obstante, no sabían de la llegada del Segundo Ejército.

Llegada del Segundo Ejército

Al oír los sonidos de la batalla, por la maña­na, el Segundo Ejército comenzó a avanzar y llegó al flanco derecho del ejército austríaco en torno a las dos de la tarde. Los prusianos avanzaron en forma­ciones dispersas y atacaron a las mismas unidades, ya exhaustas, que habían sido asaltadas en Swiepwald.

tácticas y estrategías batalla Königgrätz
Mapa de la batalla de Sadowa

El avance posterior del Primer Ejército prusiano en el centro mantuvo el centro austríaco en su lugar, mien­tras que el flanco derecho tuvo que enfrentarse al fuego fulminante del Segundo Ejército. Cayó en poco tiempo, y con él se llevó toda esperanza de victoria austríaca.

El mal tiempo retrasó el avance de los pru­sianos lo suficiente para permitir que Benedek ordenase contraataques a fin de cubrir la retirada. Así, pudo liberar a su ejército tal como lo había hecho en Solferino, siete años antes.

El ejército austríaco sobrevivió a la derrota, pero quedó muy maltrecho. Más de 40.000 austríacos murieron o ca­yeron heridos, y 20.000 más se convirtieron en pri­sioneros de guerra. Prusia sólo perdió 9.000 hom­bres.

Consecuencias y repercusiones

Desde el punto de vista militar, Sadowa ayudó a establecer la reputación del ejército prusiano, y en especial la de sus altos mandos. La eficacia, la su­perioridad tecnológica y la sofisticación táctica de los prusianos superaron con creces a las de sus opo­nentes. Prusia empleó el mismo sistema, con algunas mejoras, para derrotar a Francia en la guerra franco-prusiana (1870-1871).

Las repercusiones políticas de la batalla de Sadowa fueron impresionantes. En el Tratado de Praga, firmado el 23 de agosto, Austria se excluía de los asuntos alemanes y reconocía el dominio prusiano en la Con­federación de Alemania del Norte.

Tras perder su influencia en Alemania, Austria decidió trasladar su poder al este y al sur. Negoció con Hungría para for­mar la monarquía dual en 1867. De ese modo, la in­fluencia austríaca se concentraría en Europa central y en los Balcanes. Además, la derrota en Sadowa obligó a Austria a abandonar su campaña en el Véne­to. Esto permitió a las fuerzas italianas recuperar Venecia y dar paso a las etapas finales de la unifica­ción.

Las condiciones presentadas por el canciller ale­mán Otto von Bismarck a los austríacos en Praga fueron, en realidad, más generosas de lo que cabría esperar de la situación. Con Austria vencida en el campo de batalla y con unos líderes temerosos de una revolución, Bismarck pudo haber sido mucho más exigente de lo que fue con los austríacos.

Aun­que los prusianos exigieron una indemnización, Austria no perdió territorio. Las dos potencias ale­manas mantuvieron unas relaciones relativamente buenas en los años inmediatamente posteriores a la guerra. En 1879, las relaciones entre los dos esta­dos eran lo suficientemente cordiales para conducir a la conclusión de la doble alianza, el primer paso en el sistema de alianzas que llevó a Europa a la gue­rra en 1914.

Para finalizar, te recomendamos que veas la batalla de Nördlingen

¿Quieres conocer más historia militar o bélica?

Desde CurioSfera-Historia.com, esperamos que esta reseña histórica titulada Historia de la batalla de Sadowa o batalla de Königgrätz, te haya sido de utilidad. Si quieres acceder a más artículos históricos, visita la categoría historia bélica y militar o historia general.

Y si te ha gustado, comparte en redes sociales o síguenos en nuestra página de historia en Facebook. También puedes dejarnos un comentario o darnos un “me gusta”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.