origen e Historia de la silla

La historia de la silla, es menos antigua de lo que su utilidad nos pueda hacer pensar. A menudo, se trató de un objeto más ornamental que una pieza del mobiliario funcional. En CurioSfera-Historia.com, te explicamos quién inventó la silla, cuál es su origen y evolución.

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Quién inventó la silla y su origen

Se considera que el inventor de la silla fue un escribano babilonio llamado EBih-Il sobre el año 4.500 a. C.

quién creó la silla y en qué año

Debido a su profesión (escribir a mano textos y documentos), pasaba muchas horas sentado en el suelo sobre una tabla de madera.

Tubo la genial idea de crear un artilugio en el que apoyar el peso del cuerpo.

Para ello colocó un respaldo y cuatro patas de madera a una tabla de madera.

De este modo había nacido la silla, uno de los mejores inventos de la historia de la humanidad.

Historia de la silla en Egipto

Los antiguos egipcios, destinaban la silla casi exclusivamente al uso de las doncellas. Muchas de las sillas que nos han llegado de aquel imperio reproducen en el respaldo la silueta femenina, a menudo arrodillada, brotando de su regazo una flor de loto.

El motivo floral no era arbitrario, lo habitual en el mundo antiguo fue sentarse en el suelo cruzando las piernas por delante, a lo oriental o en forma de loto, como aún siguen recomendado algunos que se haga.

historia de la silla en antiguo Egipto

La silla egipcia estaba fabricada con madera de cedro.

De forma artística estaba muy labrada y decorada con pinturas, marquetería y todo tipo de dijes. Eran piezas del arte suntuario más que de la vida diaria.

Algunas de las sillas egipcias conservadas en el Museo del Louvre o en el Museo Británico datan del tercer milenio a.C., y pese a los cinco mil años transcurridos son sillas de concepción moderna cuyas patas solían terminar en garras de león apoyadas sobre sendas bolas de ébano.

Primera silla de la historia

Sus respaldos, ligeramente inclinados reproducen motivos diversos y adornos de marquetería de ébano con marquetería de marfil.

Flores, festones o cenefas de losange o rayas hacen de estas piezas obras de arte de la ebanistería antigua.

El asiento debió de ser de tapicería, empleándose para ello telas encarnadas.

Las sillas egipcias, más decorativas que funcionales, estaban adornadas con marquetería de cilindros de loza, esmaltes o pasta vítrea de colores, maderas doradas, rematadas en las guías de su respaldo con cabezas de pato o de gacela.

Eran más altas que las sillas actuales y a menudo se requería una banqueta para que no colgaran los pies de quien se sentaba en ellas.

Historia de la silla en Asiria

Historia de la silla en Asiria

También los asirios, a pesar de que acostumbraban a sentarse en el suelo, conocieron la silla.

En uno de los bajorrelieves de Koyundjik se ve al rey Asurbanipal y a la reina comiendo sentados en sillas altas de madera tallada con adornos de marfil a los lados.

Por lo que se conoce, la silla Asiria, era un tipo de mueble que estaba destinado a las más altas esferas sociales, y para ocasiones realmente solemnes. Pese a ello, no era lo más habitual.

Historia de la silla en Grecia

Aunque no nos ha llegado ninguna silla griega, las pinturas de algunos vasos y de numerosos relieves permiten afirmar que hubo gran variedad de ellas.

Hay que decir sin embargo que en la civilización griega lo normal era comer recostados, no sentados; también se solía trabajar de esa manera cuando era posible.

Historia de la silla en la Grecia Clásica

Las sillas tenían escasa función; se prefería el difros, silla baja sin respaldo, a modo de taburete, más fácil de llevar de un lado a otro, más versátil también.

Era asimismo de uso frecuente la silla en forma de ‘X’ o silla tijera que podía plegarse.

Cuenta Hesiquio de Mileto, en el siglo V, que los atenienses gustaban de hacerse llevar de un sitio a otro por sus esclavos en una de estas sillas, cuyo asiento consistía en un almohadón.

La gente se sentaba en bancos o scanna, de donde procede la palabra escaño hoy reservada al lenguaje político.

La silla con brazos, o sillón, estaba destinada a usos del templo, aunque también podía verse alguna en casas privadas.

Historia de la silla antigua Grecia

En este caso, se trataba de sillas de respaldo sencillo: un trozo de madera en semicírculo sostenido en sentido oblicuo por dos palos que arrancan de los bordes posteriores del asiento.

Las patas estaban curvadas hacia adentro, y resultaba un mueble realmente gracioso y muy armónico para le época.

A la silla que contaba con un respaldo recto la llamaban thronos.

Estaba destinada a gente respetable de la ciudad, sacerdotes y funcionarios públicos; de hecho el trono de la divinidad deriva de la silla con brazos y respaldo.

Historia de la silla en Roma

En Roma, la silla con respaldo inclinado era ajena a la vida diaria; apenas tenía uso. Los romanos la adoptaron de los griegos; de hecho, el mobiliario de la gente rica era producto de la industria helénica.

En los relieves y pinturas de Pompeya, Herculano y Estravia, ciudades sepultadas por las cenizas del volcán Vesubio en el año 79, se puede ver el tipo de sillas empleadas en la época. Predominaba la de respaldo curvo y la silla de tijera.

Historia de la silla imperio romano

Los romanos designaban con el término sella a cualquier tipo de silla sin respaldo.

Las que sí lo tenían se llamaban cathedra y solían verse únicamente en los salones de mucho empaque para que en ellas se sentaran las damas de abolengo. Pero era raro ver una silla.

Se sabe que las había en el palacio del emperador César Augusto. También se sentaba en una silla, cosa rara, el naturalista e historiador latino Plinio el Joven. En las aulas solía sentarse en silla el maestro, de ahí el origen de la cátedra; también se sentaba en silla el sacerdote en el templo.

Historia de la silla en la Edad Media

Durante la Edad Media, las casas no contaban con más de una silla, reservada al padre de familia, que podía ofrecer el asiento a la persona a quien quería distinguir. El resto se sentaba en taburetes, bancos, arcas, sillas de tijera o en el suelo sobre almohadones.

En la España del siglo X, como se deduce de las ilustraciones de códices de la época, aparece a menudo una silla de patas rectas y respaldo sencillo formada por dos palos con sus boliches y un travesaño en diagonal que sube desde el asiento.

Se trata de sillas preciosas, seguramente con marquetería de marfil y refuerzos de bronce. No era infrecuente la silla tapizada ni la de tijera pintada en parte de verde con adornos blancos simulando marquetería de marfil.

Evolución de la silla

En este punto, te proponemos una pausa en la lectura de un minuto, y te invitamos a ver este breve vídeo donde puedes ver en muy poco tiempo la evolución en el diseño de las sillas. Desde el antiguo Egipto hasta los diseños actuales más revolucionarios. Merece mucho la pena verlo:

Muchas de las sillas que nos han llegado de los siglos XI y XII están tapizadas, y entre las telas preferidas destaca las de color rosa. La generalización de su uso no llegó hasta pasado el Renacimiento.

Historia de la silla siglo XVI

En España se fabricaron desde el siglo XVI sillas de graciosas formas, bien talladas, con palos torneados y guarnecidas con cueros labrados o guadameciles: Felipe II gustaba de ellas, y se conserva algún ejemplar en el monasterio de El Escorial.

También podían tapizarse con terciopelo carmesí, en cuyo caso se adornaban con flecos de pasamanería y clavos dorados, como las que se ven en algunos cuadros de la época.

Las sillas de rejilla aparecieron a finales del siglo XVI, algunos creen que en Francia y otros que en Andalucía; después vino la silla de paja o anea.

A partir de la época barroca, entrado el siglo XVII, el mundo de las sillas se pobló de cientos de modelos, hechuras, estilos y clases empleándose materiales muy diversos, según la calidad y pujanza del destinatario de la pieza.

Historia de la silla y su evolución

Hoy hay tiendas de muebles que presumen con tener mil modelos distintos de sillas, de modo que para gustos ya no están los colores.

En cuanto a su etimología, procede del latín sella= asiento, y se documenta antes del año 1000: siella. Gonzalo de Berceo emplea la forma actual a principios del siglo XIII.

En el siguiente vídeo puedes ver de manera visual  cómo ha sido la historia de la silla a lo largo de miles de años:

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7 COMENTARIOS

  1. Estoy realizando un trabajo de investigación sobre este tema y tras contrastar esta información está muy bien y me ha sido de mucha ayuda. Muchas gracias por el trabajo que habéis hecho.

  2. Estoy buscando un tipo de taburete alto, plegable «de tijera», con la peculiaridad de que no tiene asiento propiamente dicho sino que es mas bien para apoyarse sobre una de las partes transversales superiores que suelen estar forradas o tapizadas por comodidad. Me pueden ayudar a localitzar el nombre? Gracias!

  3. No conocía sillas egipcias ni griegas asirias o romanas y me da mucho gusto conocerlas además se ven cómodas me gustaría probarlas
    Me encantó informarme ademas que me sirvió para un TP de mi profesora Telma
    Muchísimas Gracias

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