quién inventó la pólvora

La pólvora ha tenido un papel fundamental en la humanidad. Si quieres saber cómo se descubrió, de qué país procede, los usos que ha tenido y cómo ha sido su expansión, en CurioSfera-Historia.com, te explicamos su historia, también quién inventó la pólvora, cuál es su origen y cómo ha sido su evolución en el tiempo.

No te pierdas la historia de los cohetes

Quién inventó la pólvora

La pólvora fue inventada en China en el siglo IX. Las primeras menciones de un compuesto explosivo a base de salitre, aparecen en China en este siglo. Sin embargo, hay que esperar hasta el siglo XI para encontrar su fórmula.

¿Quien es el creador de la pólvora negra?

Luego, la generalización de su uso en el campo militar se produce rápidamente (siglos XI-XII), y se inicia probablemente su difusión en el mundo musulmán y en Europa durante el siglo XIII.

Para el estudioso de la lengua, literatura e instituciones chinas Joseph Needham, “la primera composición de una mezcla explosiva nació durante la exploración sistemática de las propiedades químicas y farmacéuticas de una gran variedad de sustancias, investigación inspirada por la esperanza de alcanzar la longevidad o la inmortalidad material”.

En efecto, el salitre, compuesto fundamental de la pólvora, es bien conocido por los alquimistas y boticarios de la China antigua, que no se dan tregua hasta desarrollar las técnicas para recuperarlo y purificarlo, a partir del siglo VI d.C., o sea, setecientos años antes de que esta sal sea conocida en el mundo musulmán y en Europa.

Incluso, se comienza a producir en forma artesanal hacia el siglo IX. Los experimentos alquímicos e iatroquímicos de que es objeto fueron sin duda fundamentales para el descubrimiento de la pólvora.

Cómo se inventó la pólvora

La manera más probable que inventaran la pólvora, es mientras intentaban hacer alguna otra cosa en un laboratorio de alquimia.

Todo intentando fabricar la piedra filosofal. Juntas un poco de carbón, un poco de azufre y una pizca de salitre, y si la acercas a una llama para calentar la mezcla la explosión te deja sin mano al mismo momento que descubres que has inventado la pólvora.

Seguramente las cosas fueron así. Y, también con mucha probabilidad, hubo algunos «inventores» desafortunados que no sobrevivieron a la explosión para poder explicar al mundo lo que habían conseguido.

Pero al final la fórmula se conoció y espolvorear. Un polvo de color negro que en lugar de quemar explotaba y hacía un ruido de mil demonios. Lo se podía utilizar para hacer espectáculos y entretener a los chismosos, pero enseguida se pensó en aplicarla militarmente.

Pero seguramente la pólvora tuvo otro efecto muy importante. Además de hacer que nos matáramos con más eficacia y de darnos el placer infantil de los fuegos artificiales, la pólvora nos mostró el potencial de la química. Quizás no podíamos encontrar la piedra filosofal, pero podíamos dominar las fuerzas de la naturaleza y ponerlas a nuestro servicio.

Origen de la pólvora

Las propiedades explosivas de una mezcla a base de salitre son mencionadas ya en el siglo VI, en un tratado de la época Song (el Clin Cliiti Sheii Pliiu Tan Fa) que relata una deflagración provocada por una mezcla de esa naturaleza durante un experimento llevado a cabo por el alquimista Sun Ssu-Mo.

¿Donde se inventó la pólvora?

La primera mención de los peligros de un compuesto de carbón vegetal, salitre y sulfuro se encuentra en un libro taoísta de la época Tang (siglo IX) que recomienda a los alquimistas “no mezclar estas sustancias, en especial con un añadido de arsénico, porque los que lo hicieron vieron explotar la mezcla, ennegrecer sus barbas y arder la casa donde trabajaban”.

Sin embargo, la primera mención de la fórmula de la composición de la pólvora data del siglo XI. Aparece en un tratado militar de 1044, el Wu Ching Tsiing Yao, que relaciona las siguientes proporciones: salitre (75,7%); carbón vegetal (14,4%); sulfuro (9,9%).

Evolución y expansión de la pólvora

Una vez sabidas las propiedades y características de la pólvora, no paso mucho tiempo hasta que sus inventores, los chinos, comenzaran a encontrarle diversos usos y a evolucionar su composición. Pero lo mismo sucedió con su expansión a otros países del mundo. Vamos a verlo con más detalle:

Pólvora en los fuegos artificiales

¿Cuál es el origen de la pólvora?

China encuentra rápidamente aplicaciones para la pólvora, tanto rituales como militares.

Así, se fabrican “petardos” que se echan al fuego para espantar a los demonios, en lugar de las tradicionales varillas de bambú; o bien, se lanzan “fuegos artificiales”, que se preparan agregando óxidos coloreados a la pólvora, cuyas propiedades exorcizantes son juzgadas aún más eficaces.

La pólvora empieza a ser utilizada como explosivo a partir del siglo XI, en los primeros fusiles de cañón de bambú.

Needham ve en éste el equivalente de los “lanzallamas”, los ancestros de los fusiles de cañón de metal que no apare en Europa sino hasta fines del siglo XIII.

Uso militar de la pólvora

El uso militar de la pólvora es descrito hacia el 1280 por al-Hasan al-Rammah, en un libro sobre caballería y estratagemas militares. Finalmente, la primera mención en latín data más o menos de la misma época: se trata de la obra de un tal Marcus Graecus (probablemente de origen bizantino), quien da la fórmula de la pólvora en su Liber igttiunt ad comburendos hostes.

¿Cómo se hizo la pólvora?

Más allá de su impacto inmediato, debido a su uso militar, la invención de la pólvora marca el principio de la guerra química aunque el término no corresponda al sentido que se le da hoy día.

Durante más de cinco milenios, la guerra ha sido asunto de metalurgistas y herreros, es decir, de hombres capaces de fabricar armas cortantes y contundentes, o bien ingenieros y mecánicos, empleados en la construcción de máquinas de guerra.

En adelante, la guerra se convierte igualmente en el campo de los químicos, que hasta entonces se habían limitado a la fabricación de venenos. Desde entonces, estos especialistas desempeñan un papel creciente, dominando la fabricación de explosivos y poniendo a punto, en el siglo XX, el gas de combate.

Los militares tienen la costumbre de adaptarlo todo para hacer la guerra, pero, en el caso de la pólvora, este paso era evidente. Con una cantidad razonable de pólvora situada en un extremo de un tubo podían enviar piezas de hierro a grandes distancias, a una velocidad fantástica y, encima, ardiendo por culpa de la explosión.

Esto sin tener en cuenta el efecto que aquellos truenos debían tener en los soldados enemigos. Un militar que no viera aplicaciones merecería ser expulsado inmediatamente del ejército.

Por eso enseguida encontramos grabados y relatos que nos hablan de cañones primitivos para atacar ciudades fortificadas. También por ello la fabricación de pólvora fue un monopolio de los estados durante muchos años. Aquello era demasiado poderoso para dejarlo en manos de cualquiera.

La pólvora aumentó mucho la potencia de los ejércitos. La artillería se convirtió en una pieza clave, pero también tenía inconvenientes. Hacía mucho humo y el campo de batalla quedaba enseguida impracticable, ya que nadie veía nada. Además, el humo de los cañones indicaba donde se encontraban, por lo que la respuesta de la artillería enemiga era inmediata.

Y, finalmente, la pólvora dejaba muchos residuos a medio quemar. Por ello, entre tubería y tubería había que limpiar el interior del cañón. Mucho trabajo inevitable hasta que se descubrieron otros explosivos más eficientes y la pólvora fue quedando relegada a curiosidad histórica.

Historia de la pólvora en Occidente

La hipótesis de una invención de la pólvora independiente en Occidente (por Alberto el Grande o Roger Bacon) es dudosa, mientras que la transmisión de su procedimiento de fabricación por medio de comerciantes musulmanes es mucho más probable.

Se la puede seguir en el tiempo, gracias a las fechas de las primeras menciones de su fórmula. Esta aparece hacia el 1240 en el islam, en una obra de fórmulas medicinales compiladas por Ibn al-Baitar, en la que se da al salitre un nombre revelador: “nieve china”.

A partir de aquí la cronología es la siguiente:

  • Años 1314-1326: aparición de la pólvora en Flandes, luego en Metz, en Florencia y en Inglaterra.
  • Año 1346: probable uso de la pólvora por los combatientes durante la batalla de Crécy.
  • Año 1527: presunta primera utilización de la pólvora con fines industriales en las minas de Chemmtz (existen testimonios de su uso en 1625).
  • Años 1540-1556: la fórmula de la pólvora es dada en dos importantes obras: la Pirotechnia de Vanoccio Binnguccio (el tratado más antiguo de metalurgia en Occidente) y el De re metallica de Georg Bauer, llamado Agrícola.
  • Año 1775: perfeccionamiento de la fór­mula de la pólvora por Lavoisier (entonces regidor de la pólvora). Este perfeccionamiento hace de la pólvora francesa la más potente de su época.
  • Año 1802: producción comercial de pólvora de calidad por E. I. Du Pont de Nemours, en Estados Unidos.

Para finalizar, no te pierdas la historia de la bomba

¿Quieres conocer más historia de elementos militares o bélicos?

Desde CurioSfera-Historia.com, esperamos que esta reseña histórica titulada Historia de la pólvora y su inventor, te haya sido de utilidad.

Si quieres acceder a más artículos históricos, visita la categoría elementos militares o historia.

Y si te ha gustado, comparte en redes sociales o síguenos en nuestra página de historia en Facebook. También puedes dejarnos un comentario o darnos un “me gusta”. 🙂

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí