Saltar al contenido
CurioSfera Historia

Origen de la ópera

La ópera nació en Florencia a finales del siglo XVI. En esa época, Florencia era uno de los focos culturales y artísticos más importantes de Italia. Con la Camerata florentina nació la ópera cuando un grupo de nobles italianos combinaron el arte de la canción con el drama de una historia narrada, acentuando el contenido de los textos. En CurioSfera-Historia.com te explicamos el nacimiento, desarrollo y origen de la ópera.

No te pierdas la historia de la música

El nacimiento de la ópera

El nacimiento de la ópera marcó también el comienzo de la música del Barroco. Pero, si bien la cultura y arte del Renacimiento había pretendido que el hombre se reencontrara consigo mismo volviendo la mirada a la Antigüedad clásica, de la que quedaban muchos vestigios de otras bellas artes. Pero esto no sucedía en la música renacentista.

Para solucionarlo, y tratando de imitar la tragedia griega, que reunía en si todos los elementos del teatro (poesía, música y danza), un grupo de humanistas y artistas se reunía en Florencia a finales del siglo XVI, en los salones de los condes Bardi y Corsi.

Buscaban un nuevo estilo en el que, fundidas palabras y música, se produjera una mayor expresión dramática. Artistas y humanistas se agrupaban bajo el nombre de Camerata florentina. De este grupo nacería la ópera.

quién inventó la ópera
La Camerata florentina

La primera consecuencia fue el nacimiento del recitativo melódico, especie de cantinela siguiendo los acentos del texto, acompañada por el bajo continuo e interrumpida por el coro. Lo practicó con éxito Vincenzo Galilei (1520-1591), padre del astrónomo Galileo, que compuso e interpretó él mismo una escena dramática sobre el lamento de Ugolino de la Divina Comedia de Dante.

Estimulado por este éxito, el conde Bardt encargó al dramaturgo Ottavio Rinuccini (1562-1621) y a los músicos Jacopo Peri (1561-1633) y Giulio Caccini (hacia 1550-1618) que escribieran obras en el nuevo estilo. Así nació la Dafne, que es considerada la primera ópera de la historia. Esta obra se representó durante el carnaval de 1597 en el Palacio Corsi y cuya música se ha perdido.

Tres años más tarde, durante las fiestas celebradas con motivo de la boda de Maria de Médicis con Enrique IV de Francia, se estrenó en el Palacio Pitti la ópera Eurídice, primera que se conserva íntegra. El texto lo escribió Rinuccini y la música fue compuesta por Pen, con algunos coros de Caccini.

nacimiento de la ópera en el Barroco

El paso siguiente al recitativo melódico surgió de la necesidad de que las voces solistas interpretaran fragmentos que requerían más aire, soltura melódica e incluso un ligero acompañamiento instrumental.

Apareció de esta forma el aria, composición independiente para voz solista, generalmente con acompañamiento, y de carácter lineo, en la que el intérprete desarrolla sus mejores cualidades expresivas. Suele ir ubicada en el transcurso de una forma más amplia, como una ópera, un oratorio o una cantata.

La ópera en Roma

Los experimentos de la Camerata florentina se extendieron con rapidez y fuerza por toda Italia. En el mismo año en que se representaba Eurídice en Florencia, se dio en Roma una especie de ópera con argumento sacro que llevaba por título la Representación del alma y del cuerpo, de Emilio de Cavalieri (hacia 1550-1602).

desarrollo de la ópera
Emilio de Cavalieri a la izquierda

En Roma, músicos de la talla de Stefano Landi (hacia 1590-1639), autor del drama sacro San Alessio, Filippo Vitali (hacia 1590-1653), que compuso L’Aretusa, Domenico Mazzocchi (1592-1665), a quien se debe Catena di Adone, y Luigi Rossi (1598-1653), con Orfeo, escribieron nuevas óperas.

En ellas, debido a la tradición polifónica de la ciudad, se dio una mayor importancia a los coros y a la orquesta. La escenificación se hizo más lujosa y se introdujo un personaje cómico, con lo que nació la ópera bufa

Dos cardenales, Barberini y Rospigliosi, fueron los protectores de la ópera en Roma y los que permitieron la llegada de la ópera bufa. En el año 1634, Barberini compuso un libreto con criados graciosos. Rospigliosi, a quien puede considerársele creador de la ópera bufa en Italia, escribió el libreto de Chi soffre, spen. No obstante, la ópera decayó durante el pontificado de Inocencio X (1644-1655)

La ópera en Venecia

A mediados del siglo XVIII, Venecia fue el foco más importante de la ópera en Italia y continuadora de la etapa romana. Las óperas siguieron teniendo como argumento temas griegos y mitológicos, decreció la importancia de los coros, alcanzó gran desarrollo el cantante y el aria. también se incorporó el empleo de introducciones instrumentales de notas musicales suaves.

El gran maestro de la escuela veneciana fue Claudio Monteverdi (1567-1643), que vivió en Mantua y en Venecia, donde compuso gran parte de su obra operística. Fue él quien dio a la ópera el impulso que necesitaba para alcanzar un verdadero desarrollo.

en qué siglo nació la ópera
Claudio Monteverdi, gran maestro de la ópera veneciana

Se separó de la ópera florentina y concedió mayor importancia a la orquesta buscando un timbre más de acuerdo con la expresión escénica. Para lo cual usó armonías más audaces y renovadoras. En Mantua estrenó la primera ópera de fama duradera, Orfeo (1607), y un año después compuso una nueva ópera, Ariadna.

El año 1613, Monteverdi se instaló en Venecia. Su obra se hizo más realista, su temática fue más histórica que mitológica, sus líneas melódicas fueron cada vez más interesantes e incluso recurrió a algún tema popular.

La apertura del primer teatro público de ópera en 1637, el San Casiano, hizo que se dieran a conocer sus más importantes óperas: El retorno de Ulises y La coronación de Popea

Otros dos importantes compositores de la ópera veneciana fueron Cavalli y Cesti. Francesco Cavalli (1602-1676) fue compositor aristocrático, que trató temas de la mitología antigua y de la historia romana y oriental. Buscó el equilibrio entre el texto y la música y trató de evitar el uso de los coros. Se le encargó la composición de la ópera Ercole amante, con motivo de la boda de Luis XIV. Su ópera más popular, Egisto, fue estrenada en París.

Antonio Cesti (1623-1669) estrenó en Viena La manzana de oro, famosa ópera de gala (composición que los maestros de capilla tenían la obligación de entregar con motivo de las grandes fiestas: bodas, cumpleaños, onomásticas). Fue compuesta con ocasión de la boda del emperador Leopoldo I con Margarita de España. Se considera a Cesti como un artista popular, con abundancia de coros en sus obras y con recitativos de gran colorido.

La ópera en Nápoles

La ópera nació en Florencia, se enriqueció en Venecia y Roma y logró el máximo esplendor en Nápoles. En esta ciudad adquirió características propias; de ahí que se hable de ópera napolitana.

En Nápoles encontró forma definitiva el llamado bel canto. De él se derivó un gran desarrollo de la técnica vocal. Aunque, al mismo tiempo, el cantante buscaba su lucimiento personal y la música quedaba subordinada a los caprichos de aquel.

nacimiento de la ópera seria
Alessandro Scarlatti

El principal representante de la ópera napolitana fue el siciliano Alessandro Scarlatti (1660-1725). Encontró su propio estilo con su primera obra Pirro y Demetrio. Aunque su ópera le debe mucho a la música instrumental, es, sobre todo, ópera cantada.

A Scarlatti hay que atribuirle el perfeccionamiento del aria, hasta tal punto que el aria da capo sustituyó a todas las demás. Compuso más de cien óperas, con títulos como Mitrídates Eupátor, Telémaco y Griselda.

A Giovanni Battista Pergolesi (1710-1736) cabe el mérito de haber desarrollado y dado madurez a la ópera bufa. Pero a pesar del éxito obtenido, no consiguió nunca desplazar a la ópera seria del lugar que esta ocupaba en la estimación popular.

En su obra La serva padrona, con tres figuras y apenas decorados, logró un tipo de ópera que habría de conquistar el mundo. Tanto o más éxito que la propia ópera tuvieron los entremeses que, como era costumbre, se intercalaron en la representación.

La ópera bufa napolitana

En el siglo XVIII, Nápoles creó la ópera bufa como reacción ante la falta de comicidad que se dejaba sentir en los libretos de Zeno y Metastasio. Ópera bufa no viene a ser lo mismo que ópera cómica.

Esta última, desde Chi soffre, speri en adelante, solo se diferenciaba de la ópera sería en la naturaleza del argumento. Pero en la ópera bufa los personajes eran pocos (habitualmente solo dos) y estaban tomados, como la trama, de la vida cotidiana.

origen de la ópera bufa
Giovanni Battista Pergolesi, padre de la ópera bufa napolitana

En ella solo se utilizaban voces naturales (ningún castrato) y las arias (algunas veces reminiscentes de las canciones folclóricas) iban desde las canciones palmeadas hasta las cantinelas sentimentales, aunque nunca se intentara alcanzar los climas de la emoción.

En su forma eran más libres y más limitadas armónicamente. Las palabras se expresaban natural, simple y melodiosamente. Se daba mayor importancia a los concertantes, especialmente en los finales de acto. Todo era más natural, menos artificioso que en la ópera seria, aunque se parecieran en la estructura de recitativos, arias y textura homófona.

La ópera bufa se originó en los intermezzi del siglo XVII. Como los intermezzi del Renacimiento, eran unos espectáculos de tipo ligero, intercalados entre los diversos actos de una obra sería, en este caso la ópera.

Ayer y hoy de la ópera

En la Italia de principios del siglo XVIII la ópera era un espectáculo muy diferente al actual. La acción teatral podía ser deslumbrante, con enormes máquinas capaces de conseguir increíbles efectos escénicos. La gente acudía no solo con objeto de disfrutar del espectáculo teatral y los instrumentos musicales, sino también para relacionarse con sus vecinos. El canto, y no la acción teatral, era lo que importaba.

Los cantantes, poco preocupados por su fama como actores, saludaban a sus amigos del palco desde el escenario y hablaban entre ellos cuando no cantaban, saliéndose continuamente del personaje.

Durante la representación, camareros con enormes bandejas servían bebidas a las personas principales del público, en los palcos se charlaba, se saludaba a los amigos, se jugaba a las cartas durante los recitativos, se merendaba y se discutía.

Luego, cuando el recitativo cedía su lugar al aria, toda esta actividad se detenía momentáneamente para juzgar al cantante predilecto. Se protestaba ruidosamente si su actuación no gustaba. Juzgar las acrobacias vocales del cantante favorito, en muchas ocasiones enzarzado en duelo con sus rivales, era uno de los principales alicientes del espectáculo.

Para finalizar, no te pierdas la música del Gótico

¿Quieres saber más sobre historia de la música e instrumentos?

Desde CurioSfera-Historia.com, esperamos que esta reseña histórica titulado El origen de la ópera te haya sido de utilidad. Si quieres acceder a más artículos históricos, visita la categoría de música e instrumentos o historia.

Y si te ha gustado, comparte en redes sociales o síguenos en nuestra página de historia en Facebook. También puedes dejarnos un comentario o darnos un “me gusta”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.